Un restaurante para insultar

the wiener circle

“Eh tú, tonto del culo, el de las gafas, ¡ven aquí!, necesito saber qué quieres con tu perrito”. Así empezó todo, cuando el propietario de un restaurante de Chicago, se dirigió de esa forma a un cliente para que le completara el pedido de su salchicha.

Por lo visto el tema funcionó, y The Wieners Circle, se llena los fines de semana hasta las 5 de la madrugada de clientes ansiosos por ser insultados y a la vez insultar ellos a los camareros. Debe ser una especie de terapia, de desahogo…

A mí me entran ganas de insultar muchas veces: cuando pido en la barra y no me hacen caso; cuando consigo pedir y me mira el camarero como si le estuviera fastidiando; cuando vuelves a tener que esperar porque quieres pagar e irte…

Imaginemos la situación a la española:

– Hola imbécil, ¡ponme una caña!

– Que te la ponga tu p.m. gordo seboso

– Pues a tu mujer no le parezco tan gordo

– Supongo que también querrás una tapa, tonto del haba

– ¡Claro! de esas que hacéis aquí que hacen vomitar, pedazo cerdos.

Me da que aquí no funcionaría la cosa. Enseguida nos mosquearíamos y al final acabaríamos a golpes. Nos falta sentido del humor.

De momento a desahogarse… a Chicago

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