La botella “atrapaposos” de Berasategui

Se habla de “revolución”, de “un antes y un después”, de ” la mayor innovación en el mundo del vidrio desde que se dejó de soplar con la boca”. En definitiva, el invento del célebre cocinero Martin Berasategui y algunos socios más, consiste en una botella que, mediante su innovador diseño, permite que los posos que se forman de manera natural con el transcurso del tiempo, se vayan decantando hasta el fondo pero con la peculiaridad, de no dejarlos salir cuando se sirve el vino.

botella

Digamos que es una botella “atrapaposos”. De todo ello se derivan supuestamente grandes ventajas de almacenamiento en las bodegas y de ahorro en las operaciones de filtrado de los vinos.

Lo siento, no me gusta. La botella me parece la cosa más fea que ha parido vidriera. Es como un engendro. Ha nacido el monstuo “comeposos”. marin berastegui system

Cierto que el sector del vino es muy tradicional y que cualquier cambio e innovación, por pequeño que sea, cuesta asimilarlo décadas. Podemos pensar la lenta evolución en la utilización de tapones sintéticos, para evitar los problemas (el gusto a tapón…), que siempre están, en los tapones de corcho. Empezamos a ver tapones de rosca… pero, una cosa es la ventaja para el producto y la comodidad de su uso, y otra es el “ritual” , “cultura” e incluso “glamour” que envuelve el degustar un buen vino.

Recuerdo un spot de televisión de un vino en tetrabrick que salía a la mesa en decantador. El anfitrión iba a la cocina y hacía el ruido con la boca del descorche de la supuesta botella. No sería lo mismo si lo sirviera en la mesa con el otro envase asociado a vinos baratos y de dudosa calidad.

Me parece muy interesante y digno de elogio la labor de investigación en el desarrollo de dicha botella. Los bodegueros tienen sus propios sistemas de filtrado, clarificado y estabilizado de sus vinos tendentes a evitar los posos que, siendo un proceso natural, no es comprendido por la mayoría de lo consumidores, carentes de la correspondiente “cultura del vino”.

Bienvenida sea la innovación. Yo preferiré seguir siendo el “sumo sacerdote” que practica para la eliminación de los posos, el “ritual” de la decantación.